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El director del Mercado Nacional de Ganado de Siero, José Luis Díaz, pasa a vicepresidente de la Asociación Europea de Mercados de Ganado (AEMG), después de dos años ocupando el puesto de Presidente, al que se accede por turno de rotación Este colectivo coordina la actividad de los recintos ganaderos de nueve países europeos.
JOSÉ LUIS DÍAZ :: VICEPRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN EUROPEA DE MERCADOS DE GANADO «La reestructuración del medio rural será tan grande como la de la minería» «Si Europa reduce los aranceles, el sector deberá afrontar importantes problemas» «Deberíamos incorporar a los países del Este a nuestra asociación» -¿Qué importancia tiene este nombramiento? -Para mí, en realidad, no supone nada. Llevo en la asociación ocho años y es tan sólo una continuidad en el trabajo, por cuestiones de organización interna me toca ahora la vicepresidencia como en los dos años anteriores me tocó la Presidencia. Es un trabajo de rotación, y me toca ejercer esta función. Para Siero sí representa bastante el hecho de que el mercado tenga la consideración suficiente para estar representado primero en la asociación española y también a nivel europeo. -¿Cuáles son sus principales objetivos en el cargo? -Hay varios, internos y externos. Desde el punto de vista interno, el más importante es organizativo. Después de la crisis de las 'vacas locas' hubo una importante reestructuración de los mercados. Ahora, vamos a establecer un catálogo de todos los recintos con que contamos, la concurrencia real por tipos de ganado que están teniendo actualmente, los días en que se celebra el mercado, la dirección de correo electrónico o cualquier dato de interés, para abrir la asociación al sector. Ahora mismo se está barajando el dato de 500 mercados y unos veinte millones de animales. Queremos elaborar el catálogo que actualice toda la información sobre ellos. Y también incrementar la presencia de la asociación a todos los foros del sector en el ámbito europeo. Además, queremos establecer líneas de colaboración con la Unión Europea para potenciar los mercados como una parte importante de la seguridad alimentaria y de la cadena de alimentación. -¿Y los objetivos externos? -El principal es la ampliación. Esperamos incorporar a Portugal, que cuenta con mercados diseminados pero que están creando una asociación nacional que espero que forme parte de la asociación europea en breve. Tenemos claro que cuantos más países formen parte de la asociación, más fuerte será, y defenderemos mejor nuestros intereses. También intentaremos acceder a los países del este recién incorporados a la Unión Europea. -¿Con tantos países en la asociación, no existe un peligro de que cada uno mire por sus intereses y obstaculice el trabajo? -Al contrario. La asociación la crearon responsables técnicos de mercados, profesionales, que tenemos una problemática común, de manejo de las instalaciones sujetos a una normativa común, que es la europea. El manejo diario de todo este entramado supone una problemática. Y sucede que la solución que aportó un recinto concreto, al ponerla en común, resulta válida para los mercados de todos los países. Después hay otra parte importantísima, que es que tú, de manera individual, podrás ejercer poco peso en las decisiones comunitarias, mientras que una asociación, cuantos más miembros tiene y más países están representados, más influencia puede tener. -Se habla de grandes cambios en el campo asturiano, de la disminución de la cabaña ganadera, de reestructuración, de crisis. ¿Cómo ve el futuro del sector en la región? -El hecho de estar en la asociación europea ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva. Te das cuenta de que no es un problema particular de la región, ni siquiera de España, sino general, de la Unión Europea. Ahora mismo hay una Organización Mundial del Comercio que pretende equilibrar a los países pobres con los ricos, que los pobres tengan más acceso a los mercados del primer mundo para mejorar sus rentas. En este caso, los países del primer mundo algo tienen que ceder. Lo que están pidiendo es que se frenen las ayudas a la agricultura y la ganadería, y que se eliminen los aranceles. Europa parece ser la más dispuesta a las reducciones. Lo que está claro es que, si prospera el acuerdo, habrá problemas para el sector agrícola y ganadero. -¿Temen perjuicios graves? -Sí. Mi primer acto como presidente fue mandar una carta al la Comisión Europea de Comercio diciendo que entendíamos que la UE ya había concedido bastante y que era el momento de plantearse en estos temas, porque nos estamos jugando el futuro de muchos miles de puestos de trabajo. Se llegó a decir que podía suponer la quiebra total del sector ganadero europeo. Y esto es lo más preocupante ahora mismo. -Y Asturias lo sufrirá. -Lo que pasa en el campo asturiano no es más que la consecuencia de todo esto. La postura de Europa es la de potenciar el sector servicios e industrial y ceder en el agrícola y ganadero. Para los que trabajamos en este sector no va a ser bueno, va a suponer reducciones de cabaña, pérdidas de actividad, cierre de explotaciones, etcétera. No hay más que ver la pérdida de ganaderías que ha habido Asturias para darse cuenta. El campo está sujeto a una reestructuración tan grande como fue la de la minería. Es un ejemplo comparable. El Estado español pretendía hacer un plan estratégico para la agricultura y la ganadería que cimentará las bases para, de cara al futuro, seguir con el sector. Creo que es importante que nos sentemos, pensemos qué nos espera, y hacia qué vamos. |